The times they´re a-changin´(y II)
Decíamos ayer que el disco como formato está desapareciendo. Pero quizá no sólo desaparece como formato físico, sino también como formato artístico. Creo que fueron los Beatles los pioneros (para variar, algún día escribiré sobre ellos como pioneros) del disco como concepto unitario. Hasta ellos los L.P. eran sólo una recopilación de singles (una canción por cada cara). Después de 2 o 3 discos primerizos de ese formato empezaron a componer y grabar sus trabajos de una manera consciente, como obras con entidad propia. Ésta forma de trabajar llegó al cúlmen con el Sgt. Pepper, la obra conceptual por antonomasia.
De esta manera se ha trabajado a lo largo del tiempo en mayor o menor manera. Los discos suelen tener una uniformidad de criterios (sonido, arreglos, letras estilo) que hace que los reconozcamos inmediatamente incluso entre otros discos del mismo autor (por ejemplo, Born to Run, Blonde on Blonde, Joshua Tree, Aidalai …)O solían tenerla. Da la impresión de que en este mundo de música de consumo masivo el disco como tal ha dejado de importar. Con tener un par de singles potentes vale. La gente los va a tener, se los va a saber, pero normalmente no va a apostar por el resto del disco. Y eso se nota en la mayoría de los disco de grupos de éxito. Hay dos, tres o cuatro singles y el resto es relleno descarado. No citaré ejemplos por no herir a mis compañeros músicos. Pero sí citaré ejemplos del caso contrario, que también los hay. La amiga Winehouse con su aspecto de producto mediático se lo ha llevado crudo con su “Rehab”, sus juergas, su medio kilo de droja por litro de sangre etc. Pero su disco “Back to black” es sublime. Enterito. Incluso es posible que haya temas mucho mejores que el single super ventas. Y en el panorama local, los amigos de Pereza han hecho un último disco espectacular de principio a fin, aunque incluyan en él 3 singles potentísimos hasta la fecha. Eso sí, habría que ver qué porcentaje de público que tiene “Rehab” en su móvil o ipod conoce el resto del cd, y lo mismo con el “Estrella Polar” de los Pereza.
¿Qué quiere decir esto? ¿Qué el formato disco de más de 10 canciones con su portada etc se está muriendo? Pues puede ser. O quizá debiera ser. Creo que conocemos a la mayoría de los artistas, al margen de nuestros favoritos, por unas cuantas canciones, los singles que suenan por la radio. No nos interesa nada más. Si se trata de los Maná puede que conozcamos el disco entero, dada la cantidad de hits. Pero lo normal son 2 o 3 singles por disco. Y en las fiestas del pueblo estamos esperando a que el grupo de turno toque el pelotazo que han tenido este año, que las otras no nos las sabemos. Así que ¿para qué el resto del material?. Puede que voler al formato single hiciera aumentar la cantidad de calidad en los productos que la industria nos ofrece, al centrarse la producción en un número limitado de temas. Quizá también fuera una manera de democratizar la música, ya que cualquiera se puede permitir grabar 2 o 3 temas al año, pero no todos se pueden permitir grabar 15. O no. Igual el disco como obra es sagrado y no hay que tocarlo…no sé no sé.
¿Vosotros qué opináis?