Bruce Springsteen-Magic
No nos vamos a engañar. Después de 35 años de carrera, quien espere algo nuevo del señor Springsteen lo lleva clarinete. Tiene un modelo de canción rápida, uno de balada y uno de medio tiempo, pero amigo, cómo suena. Quien haya visto un directo de Springsteen y la E-Street Band (o visto un dvd, no nos vamos a poner tontos) sabe de lo que hablo. Después de tres décadas tocando juntos los temas de Springsteen son una auténtica máquina de precisión, cada cual tiene su parcelita bien delimitada en la que trabajan para el tema, y tanto en directo como en estudio funcionan como una auténtica apisonadora: mil guitarras, a repartir entre el jefe, el señor Lofgren y el Soprano Van Zandt, el piano de maese Bittan, órganos y acordeones de Federicci, la batería más que contundente (ah, pero lleva timbales?) de Weinberg y el bajo de Tallent. Y por supuesto el gran Clemons con su saxo, copyright de los solos pop-rockeros y la señora de Springsteen a los coros y más guitarras. En su nuevo disco de estudio, “Magic”, se despide de la E-Street Band haciendo lo que hace como nadie. Rock pegadizo de guitarras afiladas, estribillos potentes, contundencia rítmica, donde siempre hay espacio para añadir algo más a la mezcla. Cuenta la leyenda que Springsteen estuvo a punto de enloquecer buscando un sonido propio durante la grabación de Born to Run. Lo que consiguió, ese muro de sonido característico, denso y palpable, forma parte fundamental de la música popular de los últimos 30 años, y es lo que nos vamos a encontrar en este Magic. A quienes les guste, enhorabuena. Y a quien no, pues que no clique abajo y ya está.