La lengua popular-Andres Calamaro
Directo al ventrículo derecho. Tenía que venir un disco así para poner la banda sonora a estos días tan absurdamente post-estivales y ausentes de motivos (”…hay días sospechosamente light…”) . Adoración de fan o no: Calamaro campeón.
Cada cual que se aferre a sus orejillas y a sus tragaderas líricas: niñocubo sugiere encarecidamente tres “temones”:
corte 1. Los chicos. coros indefectiblemente argentinos y guitarras pesadotas. El estribillo-coreo es recomendable escucharlo a primera hora de la mañana para ponerse como un toro y así encajar mejor los ganchos rutinarios.
el corte
Corte 7. Cada una de tus cosas. Este tema es el paradigma de los pelos como escarpias. El minuto 2.08 y posteriores: inmejorables.
Pues sí, hombres de poca fe. Calamaro ha vuelto como más nos gusta, haciendo de Calamaro, como siempre queremos desde nuestro egoísmo que se comporten nuestras estrellas, imitándose a sí mismos y dándonos nuestra dosis de genialidad cotidiana. No perdonamos a nuestros ídolos que quieran dejar de ser ellos mismos, que se anden por las ramas y que nos olviden. Seguimos su obra con la esperanza de recibir más de aquello que nos golpeó duro en su momento. “Alta suciedad” y “honestidad brutal” nos dejaron temblando, nos marcaron el camino a seguir, siempre quisimos más…
La verborrea arbórea de “el salmón” nos ocultaba el bosque, “el cantante” y “tinta roja” fueron chistes privados que muchos no entendimos,”el palacio de las flores” con nebbia nos dejó fríos, y luego “el regreso”, ahora el regreso, Calamaro con Ariel, Calamaro con Fito, “la lengua popular” Calamaro ha vuelto. Hombres de poca fe…